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sábado, 20 de febrero de 2010

LA IMAGINACION


UN RECORRIDO POR LA IMAGINACION

Y cerro los ojos para imaginar que había sido de el en la mitad de su vida que ya había recorrido, apuntaba los cuarenta, nunca pensó que aquella tarde esplendorosa y radiante asechada por un calor furtivo, que le enjuagaba toda su cara de un sudor pegajoso y arenoso, no le permitía conciliar el sueño, que esa tarde le trajera recuerdos de su infancia de su juventud y de su transitoria pero acelerada madurez. descubrió de pronto una imagen muy tenue que le hacia ver una niña de escasos nueve años que le pedía un favor, que tenia una dificultad, ya que en la clase había descubierto que el profesor de la primaria se retiraba del la escuela donde recibida clases y tenia los ojos tan llorosos y rojizos que parecían dos témpanos de sangre, se veían grandes e inflamados que no sabían por donde tenía que caminar, y no quería que mi mama se diera cuenta que había llorado toda la mañana por el retiro del profesor, sin mas preámbulos y sin medir las consecuencias, pues igualmente era un niño que no conocía la maldad, solo sabia que había tristeza y alegría, tristeza por que contemplaba el cuadro tan desgarrador de ver los ojos de mi hermana llorosos e inflamados y sabia que cuando se lloraba era porque algo malo sucedía. Se nos ocurrió una petenera, la mejor idea con mi otra hermana fiel y leal compañera de travesuras durante muchos años, ella que nos acompañaba y que compartía el mismo salón de clases que yo. Se nos ocurrió que, echémosle una basura y le decimos a mama que cuando veníamos de la escuela le cayo un mugre y así solucionábamos el problema de nuestra hermana, busque entre el pedregal la mas pequeña de todas, sin embargo hoy entiendo que era muy grande para el pobre y desgraciado ojo que iba a recibir ese meteorito ya que un mugre cuando cae al ojo es invisible a el. Es mínimo pero la solución estaba en vilo, le hicimos a saber a mi hermana la solución quien no vacilo en aceptarla ya que la considero como la mas acertada, fui muy prolijo en la brusquedad del meteorito que iba a incrustarse en esa retina, todo era dable y fácil, la acción se inicio y al primer movimiento la mujer se estremeció con un mohín y un retumbar de quien ha visto un fantasma no dimos cuenta de la acción proclive que habíamos diseñado con el manto de la ingenuidad. Como cachorros asustados nos dimos a la tarea de recurrir en pos de ayuda, se venia la tragedia, lo que podía haber sido solución se convertía en el mas feroz de los problemas, ya no pensamos en la retirada del profesor, ni el llorar, ni en mi mama, solo pensamos en el desgraciado ojo. como pudimos con mi compañera de misión, logramos detenerla abrirle el ojo y sacar con los dedos sucios y sudorosos y el temblar de las manos el artefacto insertado entre la pupila y el iris, en pocos segundos la mujer descanso, el ojo se puso peor de como lo tenia, ya no era que parecía un témpano de sangre, ya era un témpano de sangre, el reloj marcaba las 13 horas y llevamos un atraso de hora media de lo usual, en poco tiempo salían a buscarnos, no sabíamos que explicar, sin embargo toco contar toda la verdad, cada ves que la vemos nos admiramos que es la única de toda la familia que no usa lentes o gafas, tiene la visón mas nítida que una águila. Luego recibimos su perdón.

Seguidamente, y con el sudor que le corría por toda su cara, el calor que hacia no dejaba conciliar el sueño, pero tampoco quería dormir solo quería recordar por eso se enderezo, se seco el sudor con un paño fresco y prosiguió en su recorrido metal por los caminos de la imaginación en su tiempo pasado, recordó que a la edad núbil y cuando tenia los 18 años, contaba con cuatro amigos, grandes amigos con los que solía conversar de temas muy interesantes, la cultura, la música, la poesía en resumidas la historia y el arte, eran tertulias muy discutidas y muy provechosas para entendimiento de lo que eran sus vidas. Y como el recordaba nunca y a esa edad, hacían cosas que parecieran indignas, jamás se les ocurría ir a una casa de niñas de vida alegrona, a ninguno de los tres amigos se le ocurrida esas invitaciones tan bajas y pavorosas por cierto las consideraba de un estupor, por el degrado a que estaba sometida la mujer para obtener algún dinero que le representaba su ingreso diario. mas sin embargo, y cuando menos lo creyó, andando con un grupo de amigos de diferentes lares, no falto la invitación a un lupanar, esas casa que para el estaban vedadas no por su mojigatería, si no por el dolor que le producía el saber que muchas de esas mozuelas, hacían esos actos prolijos para obtener un recurso un ingreso con que sostener una familia, o tal ves su hijo, sin embargo y bajo los efectos del alcohol algún día el grupo de amigos, no de aquellos de antaño sino de los otros, los mas vagabundos habían conseguido visitar ese lupanar.
cuando llegamos nos atendió una mujer de aproximadamente cuarenta años o algunos mas, parecía que éramos los únicos invitados, yo que era el menos versado en esas líes, siempre estaba atrás del grupo, nunca supe cual fue la conversación cuando me volví a dar cuenta ya estaba sentado y adherido a un sillón los ojos avizoraban la situación, un poco nervioso y desprevenido de lo único que me percate fue cuando un numero como de diez mujercillas aparecían en escena, vestían con trajes cortos y abigarrados que en mi mirada trémula no lograba diferenciar las bonitas de las mas bonitas, un ramillete de hermosas niñas que según mis cálculos tendrían entre 16 y 20 años, cuando mi vida volvió a la realidad hasta ahora me estaba dando cuenta que la matrona la dueña de aquella casa de amor había dado la orden de que salieran y desfilaran sus mejores dotes, mostraran sus encantos que por cierto no, le faltaba a ninguna, en lo personal y con lo asustadizo de aquella noche uno de los amigos que me acompañaba o tal ves que yo acompañaba me escogió una de las mozuelas, que al instante me vi acompañado y rodeado en mis piernas de las piernas tornadas de la mujer, la mujer de los cuarenta obligo a esas mujeres a bailar, a que nos invitaran a la danza pesada y aburrida nos paramos en el acto por lo menos yo quede como un árbol sembrado en plena sala de esa casa, pobre pero no tan inocente mujer de escasos 18 años me empezó a proponer pasar a los juegos de habitación, cosa que no había otra escapatoria pues el mayorcito del grupo de amigos, ya un viejo como de cincuenta años o menos era que pagaba esa noche de lujuria y placer, sin mas mediar sílaba y con el susto de un primerizo pasamos a una habitación, un lugar lúgubre, no tenia encanto por ningún lado, una cama desatendida con una sabana que quien sabe cuantos habían fornicado sobre ella, el cubre lecho mal tendido, sin embargo y como ultima opción le dije a la mujer que me acompañaba que no estaba preparado para eso, y entablamos una conversación como de cinco minutos, ahí le pregunte que porque hacia eso que si por gusto o por necesidad y como en cuatro minutos me contó una pequeña historia de su familia, de la pobreza y de las ilusiones que tenia de salir adelante, me contó que era una forma mas bien fácil de ganar mucho dinero. Yo le insistí y le dije que no quería nada que nos quedáramos un poco de tiempo en la habitación platicando sobre algo y que ella se quedaba con la plata y listo, por unos momentos se quedo callada y me interrogo que porque, sabe que a veces me pregunto que esa mujer sentía que si no tenia una relación tal ves me estaría robando yo no me sentía robado yo lo que quería era salir como diera lugar de ese sitio tan deplorable. El momento de tan baja pasión paso, yo me bañe y salí para unirme al grupo la mujer salió por otro lugar, nunca mas la volví a ver pero cuando cierro los ojos me invade aquella imagen y la sensación de esa noche inescrupulosa y sin razón de comprar placer en cualquier esquina
de repente un recuerdo pasa por la imaginación, se encuentra en la sala de mi casa Jorge mi hermano mayor, flaco como una caña de pescar pero siempre ha sido flaco y bajito pero no tanto como lo vi ese día, y amarillo como una veladora de esa que le colocan a los muertos en su funeral, pávido y atomito, por su cara parecía que no traía muy buenas lo observe por un pequeño rato parado en la sala de mi casa, lo deje mientras desayunaba que fue lo que se me ocurrió decirle, pero la verdad no quería escuchar que estaba sucediendo. Jorge siempre ha sido un individuo de apariencia extrovertida, pero yo creo que no, esa apariencia de charlón y bromista solo es para ocultar o disimular los temores de inseguridad que lo rodean, aunque ese día no tenia ninguna de las dos, no aparentaba ser una persona extrovertida y divertida pero tampoco mostraba esa figura de timidez, solo parecía un espantapájaros colocado en un rincón de una habitación, yo lo veía y pensaba en todo eso, tome animo y le pregunte: - hombre como le ha ido, un silencio sepulcral sacudió aquella habitación de la casa, seguramente le hubiese preguntado a la pared esta me hubiese respondido, cavile e insiste - hombre como le va, que hace por aquí, con la mano en la boca, la mirada difusa y la voz aguda me contesto - vengo por acá por que necesito hacer algunas vueltas, yo sabia que esa no era la verdad. Retire los platos de mi desayuno y me encamine hacia el rincón de la sala donde esa figura de espantapájaros se encontraba parada, - buena y cuénteme que vueltas viene hacer. Al sentarme junto a el agacho la cabeza y con voz entre cortada me dijo la verdad, Héctor vengo hacer una visita donde el medico de Sonia que es la esposa, - y eso que sucede pregunte, y me dijo - es que hace algún tiempo se le viene inflamando los ganglios, al principio creímos que no era nada pero el medico me ha dicho que eso puede ser un cáncer. Mierda dije yo ¿y ahora que? que ha pensado, como esta ella, en ese momento si comprendí esa cara, y esa angustia y ese dolor que tal vez solo el tenia por dentro y es que seguramente eso debe ser muy duro y doloroso
Héctor E Araque Suarez
Mayo 5 del 2003.

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