Seguidores

sábado, 20 de febrero de 2010

EL HIJO DE LA LOCA CARMEN


EL HIJO DE LA LOCA CARMEN

Carmen la Loca, como la llamaba la gente del pueblo donde vivía, seudónimo que se gano por ser una mujer, agraciada en su caminar, sin tapujos ni complejos para hablar, mas sutilmente es lo que podemos denominar una mujer extrovertida, de esas mujeres de Raca Mandaca, a la que no le tiembla la legua para decir verdades a cualquiera sute, su profesión, su oficio es lavandera, son de esas profesiones que en los pueblos ya están definidas. Las mujeres, tiene escriturado ser lavadora o servicio domestico, para los hombres celadores o albañiles, dado el caso, si la fortuna los acompaña y los premia, tendrían un grado más alto, serian de pronto maestro de construcción, o ama de casa.
La Loca Carmen, como suelen llamarle los amigos del pueblo, en épocas de su de juventud tuvo la gran fortuna de tener un hijo, hijo de los que llamamos naturales, por que también los hay ahora artificiales o de padre desconocido, bueno, desconocido para el pimpollo, seguramente que Carmen si debió haberlo conocido. Aunque esos artificiales de hoy en día indudablemente en el futuro no conocen papa y tampoco conocerán mama.
El vástago al igual que su madre también fue bautizado, desde luego no fue precisamente en la parroquia del cura Artidoro, el fue moteado por la gente del pueblo. Desde ese entonces lo llaman El hijo de la Loca Carmen.
Por la misma época, y en el mismo lugar nació Juvenal, hijo del gamonal del pueblo, gordito bien dotado y bonachón eso pintaba desde su temprana edad, el fue también bautizado, pero no por la gente del pueblo, si no en la parroquia vieja del cura Artidoro. A el lo llamaron Juvenal Arcadio pero la gente le decía “Juve”.
El hijo de la Loca Carmen y Juve crecieron juntos, claro esta en situaciones diferentes, hasta con juguetes diferentes, mientras uno jugaba con finos juguetes importados del extranjero, el otro lo hacia con la mierda de perro que se revolvía con la arena de las jardineras que adornaban el miserable parque del pueblo, ambos crecían y ambos se educaban, mientras el uno se esforzaba por entender las enseñanzas del profesor de la escuela publica, para el otro era muy fácil pagar para que le hicieran las tareas que ponía la monja Clarisa que impartía enseñanza en el colegio privado.
Mientras el uno visitaba la mejor taberna de la localidad, y consumía el mejor whisky importado, el otro se emborrachaba hartando guarapo y jugando billar o tejo en la cantina del compadre Marcolino
Así como lo describo aquí, transcurrió gran parte de la vida de estos dos efebos, entre la pobreza, humildad, riqueza y opulencia.
El hijo de la Loca Carmen logro terminar sus estudios, fue proclamado el mejor bachiller con éxito y sacrificio, producto de la lavada de ropa de su madre, el mejor entre los mejores, a su vez Juve, no termino estudios, se dedico a vivir de la renta de la herencia de las fincas de su padre, zángano que chupa el alimento de quien se deja chupar, pero como lo es en la vida de los pueblos, de profesiones definidas, el hijo de la loca Carmen no encontró donde trabajar, no pudo continuar con sus estudios le toco escoger la profesión escriturada desde su nacimiento, aunque con su brillantez su inteligencia su sencillez y hasta su timidez es hoy el parquero del pueblo, el que cuida el parque, no hubo mas para el, mientras tanto al desalmado inoperante perezoso pusilánime hijo del gamonal lo nombraron alcalde.
Héctor E Araque Suárez
Marzo 09 del 2004

1 comentario:

  1. Buenas noches profesor. Este es el correo de CARNE LENS ...MUCHAS GRACIAS
    http://carnelens.wordpress.com/

    ResponderEliminar